martes, 6 de mayo de 2014

Estimadas familias: oremos juntos por dos grandes que hicieron de su vida un servicio

Juan XXlll: El Papa Dócil
Fue el Papa del cambio, el Papa Concilio Vaticano II,  pero sobre todo, fue el Papa bueno. Pocas veces una definición se ajusta tanto a la realidad. Ha sido una de las personas más queridas y admiradas de las últimas décadas. Su figura, tan sencilla, tan humana, tan cristiana, sigue vigente e interpeladora, a pesar de los años, al igual que sus palabras: 
“Obedece siempre, con sencillez y bondad, y deja hacer al Señor” 

Juan Pablo ll:
 El Papa de la Familia
D
esde el amor apasionado e incondicional a Jesucristo, brotó en plenitud de amor al prójimo. Fue el Papa de los jóvenes, de las familias, de los pobres, de los derechos humanos, el Papa de los viajes, de los récords, de los documentos… Todo como una ofrenda en totalidad y radicalidad de su persona,  para servir a los demás y ser testigo del amor y de la gloria de Dios. "La paz exige cuatro condiciones esenciales: Verdad, justicia, amor y libertad"